domingo, 27 de abril de 2008

EL GARROTE VIL





El garrote vil se ha aplicado en España y en sus territorios coloniales de manera contínua desde mediados del siglo XIX hasta bien entrado el XX, aboliéndose su uso en la Constitución del 78, que pone fin a la pena de muerte, salvo en causa de alta traición o guerra.



Es un mecanismo sencillo. Mediante el giro de la manivela un tornillo presiona la nuca del reo rompiéndole el cuello. En teoría la muerte es rápida. Sin embargo, en muchas ocasiones se produce un aplastamiento cervical y una muerte por asfixia. La agonía dura entre 15 y 30 minutos en el peor de los casos.


No podíamos tener la guillotina francesa, rápida y eficaz. Bendito país.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Se encargaban los verdugos de que la muerte no fuera todo lo rápida que cabía esperar, recreándose en la asfixia, aplastando lentamente las cervicales..

Un método bastante macabro, quizás el que más.

Ptns