lunes, 28 de abril de 2008

CURRÍCULUM



El cuento es muy sencillo,

usted nace,

contempla atribulado el rojo azul del cielo,

el pájaro que emigra,

el torpe escarabajo que su zapato aplastará

valiente.


Usted sufre,

reclama por comida

y por costumbre,

por obligación,

llora limpio de culpas,

extenuado,

hasta que el sueño lo descalifica.


Usted ama,

se transfigura y ama

por una eternidad tan provisoria

que hasta el orgullo se le vuelve tierno

y el corazón profético,

se convierte en escombros.


Usted aprende

y usa lo aprendido,

para volverse lentamente sabio,

para saber que al fin el mundo es ésto,

en su mejor momento una nostalgia,

en su peor momento un desamparo,

y siempre,

siempre un lío,

entonces,

usted muere.


MARIO BENEDETTI

domingo, 27 de abril de 2008

EL GARROTE VIL





El garrote vil se ha aplicado en España y en sus territorios coloniales de manera contínua desde mediados del siglo XIX hasta bien entrado el XX, aboliéndose su uso en la Constitución del 78, que pone fin a la pena de muerte, salvo en causa de alta traición o guerra.



Es un mecanismo sencillo. Mediante el giro de la manivela un tornillo presiona la nuca del reo rompiéndole el cuello. En teoría la muerte es rápida. Sin embargo, en muchas ocasiones se produce un aplastamiento cervical y una muerte por asfixia. La agonía dura entre 15 y 30 minutos en el peor de los casos.


No podíamos tener la guillotina francesa, rápida y eficaz. Bendito país.

sábado, 26 de abril de 2008

TARDE DE TOROS



¿En qué estará pensando?

viernes, 25 de abril de 2008

LAS DOS ESPAÑAS





De la Península Ibérica surgen dos Españas, dos apéndices amorfos unidos. Hermanos siameses condenados a vivir pegados, dándose la espalda, esperando a asestar el golpe definitivo, si es posible mortal, a la otra parte. Se puede pensar que esto sólo es posible en el ámbito político. Sin embargo, se da en todos los aspectos de la vida cotidiana de cualquier españolito de a pie.

Allá donde haya españoles, sólo dos, estarán las dos Españas. Como los dos polos de un imán, basta dos unidades para ver esta animadversión. Incluso uno mismo posee en su interior estas dos tendencias. Algo realmente curioso. Un miembro de una de las partes puede situarse en la otra sin ninguna dificultad. Uno no es de la parte A para todos los temas o de la parte B exclusivamente. Si no que se va saltando de una a otra sin ton ni son. Otra característica importante es que se nace ya predeterminado. Uno no selecciona ser de A o de B. Se nace de A o de B. Una fuerza interior, feroz, te arrastra sin remedio hacia uno de los extremos. Una fuerza sobrenatural, no humana, te hace enterrarte en el fango de una de las dos Españas sin remedio.
Hay un número infinito de dos Españas. Nacional/Republicana, Vencedores/Vencidos, La que invita/La que lo paga, La que come/La que da de comer, Campo/Ciudad, Tacaña/Generosa, Triste/Muy triste, Los que viven aquí/Los que no viven aquí, Los necios/Los listos, Amigos/Enemigos, Ladrones/Honrados, Torero/Toro, Sol/Sombra, Arriba/Abajo, Norte/Sur, Ingeniero Superior/Ingeniero Técnico, Regadío/Secano, Carne/Pescado, Curas/Ateos, Derecha/Izquierda, Garrote Vil/Hoguera....

Y sin embargo, esto sigue adelante. Sólo nos hemos matado a lo grande una sola vez, aunque cada día sea una pequeña batalla. Superviviremos.

M.O.






jueves, 24 de abril de 2008

EL CORAZÓN HELADO


Eran españoles y bebían champán. Eran españoles y por eso bailaban y cantaban, y hacían ruido, e invitaban a beber, a bailar, a cantar, a cualquiera que se acercara a mirarlos, pero su alegría era distinta, mucho más pura, rotunda y luminosa, más trivial quizás que la que iluminaba las mejillas hundidas de quienes habían pagado un precio elevadísimo por sonreír aquella noche, pero también más entera, más cercana a la felicidad auténtica. Los vieron por casualidad, cuando iban a recoger el coche para volver a casa, y se quedaron mirándoles por pura diversión, sólo porque eran tan jóvenes y hablaban tan alto y se reían tan fuerte, y hacían tanto ruido y estaban tan contentos.

-¿Sois españoles? -preguntó a la tía Olga el que se fijó en ellos, y Olga bebió de la botella antes de contestar.

-Sí.

-¿Emigrantes? -insistió, y Olga volvió a beber, negó con la cabeza, hizo una pausa para tomar aire y señaló al abuelo.

-Ese es mi padre -dijo-. Ignacio Fernández Muñoz, alias el Abogado, defensor de Madrid, capitán del Ejército Popular de la República, combatiente antifascista de la Seguda Guerra Mundial, condecorado dos veces por liberar Francia, rojo y español -y en su voz tembló una emoción, un orgullo que Raquel no pudo interpretar.
Había escuchado lo mismo tantas veces, ése era su abuelo, el padre de su padre, que cantaba estoy hasta los cojones de la Guerra Civil, y se reía, y su hermana, que coreaba sus cantos y sus carcajadas, estaba ahora muy seria, tanto que ni siquiera se molestó en limpiarse la lágrima que descendia despacio por la mejilla, pero eso no le sorprendió tanto como la rección del desconocido, casi un muchacho, que se acercó al abuelo, le tendió la mano, y se dirigió a él con el acento emocionado, el cuerpo muy derecho, la cabeza alta, un gesto de hombre adulto en la mandíbula.

-Señor, para mí es un honor saludarle.

Raquel que se acordaría siempre de aquel día, contempló la escena como si estuviera senatada en un cine, viendo una película. El acordeón dejó de sonar, los que baliaban se quedaron quietos, los que cantaban callaron de pronto, y en la plaza pequeña hizo mucho frío mientras corría un murmullo entrecortado, respetuoso, casi litúrgico, capitán, República, rojo, palabras venerables, pronunciadas en voz baja con mucho cuidado y los labios rozando el oído del destinatario, para no herirlas, para no desgastarlas, para no restarles ni un ápice de su valor.

ALMUDENA GRANDES